100 Palabras!
Corriendo lo más rápido que podía, con el miedo y la impotencia impregnados en su ropa mojada y su cuerpo sudoroso, sintió en la espada el empujón... no eran perdigones ni balines, eran balas oficiales que lo dejaron tendido boca abajo, mordiendo el suelo húmedo del sur de su Chile.


0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home